domingo, 20 de abril de 2014

No pude evitarlo.

Sus labios, sus brazos
sus ojos, su alma.
Tanto junto, tan hermoso.

Eso creo ver.
Tal vez las señales son erróneas,
enviadas con maldad,
con ganas de poseer lo que no querès.

Oh, tu cuerpo, tan perfecto e impuro.
Me llama con tal fuerza que es imposible negarse,
Difícil decirle que no. Jamas le diría que no.

Quiero creer, quiero sentir
ambos percibimos esa conexión,
en el aire, en las miradas, en las sonrisas.

Su mente tan descabellada
tan egoísta que duele y encanta.
Tu olor tan potente y penetrante, atrapante.
Perfora pasando por cada uno de los sentidos
abriéndose camino a un final desprevenido.

No podemos evitar buscarnos,
nos encanta arruinarnos.
Es cuando mejor estamos, cuando somos.
Cuando estamos, cuando besamos.